Cuba abrió un juicio contra los implicados en la muerte de 26 pacientes del hospital psiquiátrico de La Habana, ocurrida hace un año, durante una ola de frío, un golpe para el emblemático sistema de salud de la isla que conmocionó a la población.
Más de medio centenar de familiares de víctimas y, principalmente, una decena de acusados —médicos, administradores y otros empleados del hospital—, ingresaron al Juzgado Municipal de Diez de Octubre, custodiado por unos 15 policías, en el barrio de Santos Suárez, constataron periodistas de la AFP.
«No sabemos nada, nos dieron la citación y nos dijeron que estuviéramos temprano», declaró Yamilka Carbó, de 30 años, sobrina de uno de los fallecidos, Fidel Álvarez, de 49 años, paciente del hospital desde hacía más de dos décadas; quien —añadió— «según dijeron, murió de frialdad y problemas de los pulmones».
El diario Granma, órgano del gobernante Partido Comunista, informó, ayer, de la apertura de la vista oral en una breve nota que no precisa el número ni identidades de los acusados, y señaló que los resultados «se harán públicos» una vez concluido el proceso.
El juicio, sin fecha de conclusión prevista, se realiza a puertas cerradas, y está a cargo del tribunal provincial de La Habana. El opositor activista de derechos humanos Elizardo Sánchez, quien el domingo informó de la apertura del juicio citando a familiares de los fallecidos, acudió a las puertas del tribunal, y comentó a AFP que, según sus informes, el juicio podría durar cuatro días.
«El gobierno central —o sea el jefe de Estado y los más altos cargos del régimen— es el responsable política y administrativamente», declaró Sánchez.






