El presidente de Ecuador, Rafael Correa, planteó una reforma a la justicia vía referéndum alegando que la corrupción en ese sector es causa del aumento del crimen y la impunidad, pero la oposición cree que el mandatario busca extender su poder a las cortes.
Correa entregó el lunes a la Corte Constitucional, para su validación, 10 preguntas para someter a consulta, en una propone sustituir por 18 meses al Consejo de la Judicatura —que ejerce el control administrativo del sector— por una comisión técnica que reestructuraría el sistema de justicia.
«Si no cambiamos a los jueces ineficientes y corruptos, el país no saldrá adelante y no podremos lograr la tan anhelada seguridad ciudadana», dijo el mandatario socialista la víspera en una cadena nacional.
La comisión provisional sería conformada por un delegado del presidente, otro de la Asamblea Legislativa —dominada por el oficialismo— y uno más de una veeduría ciudadana, quienes deberán evaluar o sancionar a los jueces. La oposición sospecha de sus planes, aduciendo que el referéndum es «pretexto» del mandatario para captar más poder a través de la justicia.
«Se intenta engañar a los ecuatorianos a pretexto de hacer cambios en leyes secundarias», dijo el diputado Enrique Herrería, del movimiento Madera de Guerrero (derecha). El presidente «pide que se lo faculte para designar jueces de todo nivel. Va a mandar sobre toda la función judicial, afectará la independencia», dijo.






