Al menos 30 personas fallecieron entre el domingo y el lunes en el estado mexicano de Chihuahua (norte) como consecuencia de la violencia del narcotráfico, después de que el número de muertos en un ataque a un campo de fútbol se elevara a siete.
El crimen en el centro deportivo ocurrió en un estadio inaugurado hace cuatro meses como parte de la campaña «Todos somos Juárez», con la que el Gobierno local intenta frenar la incesante ola de violencia derivada del narcotráfico, que el 2010 dejó un saldo de más de 3.100 muertos.
En la cancha «quedaron tres jóvenes sin vida y posteriormente murieron cuatro más en hospitales de la localidad», mientras que otros dos permanecen hospitalizados, indicó a la prensa el Servicio Médico Forense de la Fiscalía del estado de Chihuahua, al que pertenece Ciudad Juárez.
De acuerdo con las primeras investigaciones, los criminales llegaron al campo de fútbol a bordo de tres automóviles y dispararon hasta en 180 ocasiones contra los jóvenes, explicó la dependencia.
Entre los otros ocho asesinatos ocurridos en Ciudad Juárez, fronteriza con El Paso, Texas, se cuentan los de dos mujeres cuyos cadáveres fueron localizados en distintos puntos de la localidad y seis hombres que murieron a balazos en hechos por separado.
La Fiscalía reportó otras 15 muertes violentas ocurridas entre el domingo y el lunes en distintas comunidades de Chihuahua, el distrito de mayor extensión territorial de México, que comparte una amplia frontera con Estados Unidos y que es considerado el más violento del país, principalmente Ciudad Juárez.





