Dmitri Medvédev lanzó duras críticas a los aparatos de seguridad
El presidente de Rusia, Dmitri Medvédev , exigió ayer dimisiones en el Ministerio del Interior, tras el atentado suicida cometido el lunes en el aeropuerto moscovita de Domodédovo, que causó 35 muertos y 180 heridos, 43 de ellos graves.
«Ordeno al ministro del Interior que proponga dimisiones u otra clase de medidas para los responsables de la seguridad en el transporte», declaró Medvédev al reunirse con la plana mayor del Servicio Federal de Seguridad (FSB, antiguo KGB).
Además, el mandatario ruso exigió al FSB, principal órgano en la lucha contra el terrorismo, que «dirima responsabilidades en relación con altos cargos del mismo cuerpo».
«El 2010, el número de atentados aumentó. Para el FSB, al igual que para otros cuerpos de seguridad del Estado, ésta es la advertencia más alarmante», dijo Dmitri Medvédev.
«Los datos de los que disponemos reflejan que en el lugar del atentado sencillamente reinaba la anarquía. Entraban desde cualquier lugar, el control de acceso era, en el mejor de los casos, parcial y no afectaba a aquellos que recibían a los pasajeros», declaró.
Medvédev exigió al Gobierno de Vladímir Putin que tome medidas en relación a los funcionarios del Ejecutivo encargados de garantizar el orden en transporte, y afirmó que en aeropuerto, en materia de seguridad, reinaba la anarquía.
El Primer Ministro prometió ayer «castigo» para los responsables, y aseguró que «no me cabe la menor duda de que el crimen será aclarado y (los culpables) tendrán un castigo inevitable», informó AFP





