El presidente de EEUU, Barack Obama, concluyó ayer una ronda de llamadas a varios líderes internacionales para analizar la situación en Egipto a raíz de las protestas contra el régimen de Hosni Mubarak, informó la Casa Blanca.
Obama habló ayer con el primer ministro británico, David Cameron, mientras que el sábado conversó con el jefe del Gobierno turco, Recep Tayyip Erdogan; el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el rey Abdulá de Arabia Saudí.
En las llamadas, el Mandatario reiteró «su objetivo de oponerse a la violencia y llamar a la contención, de apoyar los derechos universales, incluido el derecho de expresión, asamblea y reunión pacíficas, y su apoyo a una transición ordenada hacia un Gobierno que responda a las aspiraciones del pueblo egipcio», indicó la Casa Blanca. El Presidente pidió a cada uno de los líderes «su valoración de la situación» que se vive en El Cairo y en otras ciudades del país, y acordó con ellos «mantenerse en contacto», según la mansión presidencial, que no ofreció detalles sobre cada llamada.
Obama no ha hecho declaraciones sobre Egipto desde el viernes, cuando instó a Mubarak a dar pasos concretos hacia reformas políticas, sociales y económicas para el país, y anunció que su país sometería a revisión la ayuda que EEUU provee a Egipto, que asciende a $us 1.500 millones anuales.
La secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, aseguró que el destino de Egipto «depende del pueblo egipcio» e instó a Mubarak a iniciar un proceso de diálogo con los manifestantes y miembros de la oposición para garantizar una transición a «una democracia real».






