Una gigantesca tempestad invernal, acompañada de gélidas lluvias y nieve, afectaba el martes a un tercio de la población de Estados Unidos y forzó la cancelación de más de 5.800 vuelos en todo el país. Las escuelas y oficinas de gobierno estuvieron cerradas y los funcionarios advirtieron sobre condiciones potencialmente fatales.
Además, más de 5.800 vuelos fueron cancelados el martes por la mañana, las aerolíneas anularon preventivamente 2.800 previstos para el miércoles y cerca de 800 ya habían sido cancelados el lunes, reportó FlightAware.com. Las empresas advertían de interrupciones y retrasos y ofrecían a los clientes la posibilidad de reprogramar sus vuelos sin cargos.
Los fuertes vientos y las lluvias heladas convirtieron las carreteras en pistas mortales y derribaron árboles y postes de electricidad. Los meteorólogos advertían sobre temperaturas peligrosamente bajas y espesas nevadas que eliminarían gran parte de la visibilidad.
En más de la mitad de los 50 estados del país del país se emitió una serie de advertencias sobre las ventiscas, la caída de las tormentas de nieve y lluvias heladas. Se preveían temperaturas de hasta 20 grados bajo cero y vientos polares de hasta 100 kilómetros por hora, según el diario El Mundo.
Zonas. Las alertas iban desde norte a sur y también se preveía la formación de tornados y tormentas eléctricas en el sur del país, donde acaba la tempestad, en Luisiana y Mississippi; y ya había de 15 a 30 centímetros de nieve acumulada en varios estados del centro y el norte, según reportó el Servicio Nacional Meteorológico.
En Chicago (Illinois, norte), el servicio meteorológico indicó que «una peligrosa y multifacética tormenta invernal amenaza vidas humanas» por sus fuertes vientos y copiosas nevadas, y que sería «imposible» viajar.
La oficina dio a los residentes una siniestra advertencia: «¡No viajen!». La agencia también advirtió que palear la nieve de las aceras durante una nevada tan grande puede ser mortal y recordó que más de 40 personas murieron de infartos cardíacos luego de una famosa ventisca de 1999 en Chicago. «No subestimen esa tarea», pidió.
En Illinois, Oklahoma (centro) e Indiana (norte) se declaró el estado de emergencia, y la Agencia Federal de Gestión de Emergencias urgió a los residentes a prepararse.






