El ciclón Yasi, uno de los más potentes desde hace un siglo en Australia, avanzaba el jueves en el interior del noreste del país, ocasionando graves daños en numerosas localidades, pero sin provocar víctimas mortales.
Yasi, clasificado en la categoría máxima (5), llegó a la región alrededor de la medianoche hora local (07.00, en Bolivia). Ráfagas de viento de hasta 290 km/hora arrancaron techos y árboles y destruyeron cables eléctricos, provocando cortes de energía en la costa del Estado de Queensland.
Hasta el momento, no se han señalado muertos ni heridos, anunció la primera ministra del Estado de Queensland (nordeste), Anna Bligh, agregando que se trataba de un verdadero «alivio» después de las previsiones alarmistas de los últimos días. No obstante, hay que esperar las informaciones de las ciudades más afectadas, de difícil acceso, para elaborar un balance definitivo, añadió la autoridad.
La ausencia de víctimas se debe, según las autoridades australianas, a una correcta planificación, que permitió, entre otras cosas, evacuar a miles de personas, y también a una ligera desviación hacia el sur de la trayectoria del ciclón que no pasó sobre Cairns y sus 130.000 habitantes.
En localidades más meridionales del país, donde unas 10.500 personas se habían refugiado en centros de acogida, el viento arrancó el techo de varias casas, provocando un ruido estrepitoso, comparable al de un tren que pasa a toda velocidad.






