Un sismo de 7 grados en la escala de Richter sacudió ayer la costa central de Chile, sin causar víctimas ni riesgo de maremoto, aunque reavivó el temor de los chilenos a pocos días de cumplirse un año del terremoto que arrasó la misma zona.
El temblor se produjo a 50 kilómetros de la ciudad de Concepción y a una profundidad de 14,8 kilómetros, según el Servicio Sismológico de la Universidad de Chile.
Es la misma zona donde el 27 de febrero del 2010 un terremoto de 8,8 grados y un tsunami posterior causaron la muerte de 523 personas. El presidente de Chile, Sebastián Piñera, hizo un llamado «a la calma» y destacó que «no ha habido reportes de daños significativos, ni pérdidas de vida ni accidentes».






