El presidente de EEUU, Barack Obama, advirtió ayer a sus aliados del mundo árabe del riesgo de una revolución como la egipcia si frenaban las aspiraciones democráticas de sus pueblos, y señaló que esperaba que los iraníes siguieran desafiando a sus dirigentes.
«Hemos enviado a nuestros aliados en la región un mensaje fuerte para que contemplen el ejemplo egipcio, opuesto al ejemplo de Irán», aseguró Obama durante una conferencia en la Casa Blanca, cuatro días después de la caída del gobernante egipcio, Hosni Mubarak.
«El mensaje que le hemos enviado tanto a nuestros amigos como a nuestros enemigos, antes incluso de las manifestaciones, fue que el mundo cambia», declaró Obama, quien pronunció un discurso en ese sentido en El Cairo el 2009.





