El proceso para liberar a dos rehenes de la guerrilla FARC, que se viera frustrado hace dos días, fue reanudado ayer tras ser autorizado por el gobierno colombiano, que había denunciado que los rebeldes habían incumplido las condiciones de entrega.
El delegado presidencial Eduardo Pizarro anunció a primera hora de la mañana de ayer la decisión de «autorizar la continuidad del proceso de liberación del mayor de la Policía Guillermo Solórzano y el cabo del Ejército Salín Sanmiguel en los próximos días».
El gobierno determinará «la hora cero para iniciar las operaciones de liberación de los dos secuestrados solamente cuando todo esté dispuesto en la ciudad de Cali (500 km de Bogotá)», dijo.
Hacia el mediodía, los dos helicópteros Cougar facilitados por la Fuerza Aérea brasileña para el operativo llegaron a Cali con sus tripulaciones y algunos delegados del Comité Internacional de la Cruz Roja, comprobó la AFP.
Las FARC habían ofrecido dejar en libertad el domingo a Solórzano y a Sanmiguel, pero la comisión humanitaria que fue a buscarlos no pudo recogerlos porque la guerrilla dio coordenadas erradas del lugar.






