La versión recogida por BBC Mundo señala que Rafid Ahmed Alwan al-Janibi, apodado Curveball por los servicios de inteligencia de Alemania y EEUU, le dijo a The Guardian que su objetivo era ayudar a derrocar a Saddam Hussein, del que había huido en 1995.
«Quizás lo que hice fue bueno. Quizás no. Tuve la posibilidad de inventar algo para derrocar al régimen. Yo y mis hijos estamos orgullosos de que fuimos la razón para darle a Irak un margen de democracia», señaló, en una entrevista publicada en Londres.
Al-Janibi, exiliado en Alemania, dijo que el servicio secreto de ese país, BND, sabía que él había trabajado como ingeniero químico para la Comisión de Industrias Militares de Irak.
Según él, a principios del 2000 se reunió con un agente del BND, al que llamó Dr. Paul, y le aseguró que, en el marco de sus funciones, había visto camiones con unidades móviles de armas biológicas.
Al-Janibi señaló que los alemanes después entrevistaron a su ex jefe en la Comisión de Industrias Militares y que éste les dijo que él les había mentido sobre la existencia de unidades móviles y sobre un supuesto accidente en una instalación de armas biológicas.
«Bueno, si él dice que no hay camiones, entonces no los hay», les dijo Al-Janibi al BND cuando lo confrontaron con la versión de su ex jefe, publicó The Guardian.





