Se calcula que costó el 18 por ciento del PIB del vecino país
El terremoto y posterior maremoto que asolaron al centro y sur de Chile el 27 de febrero del 2010 fue el cuarto fenómeno telúrico más caro de la historia reciente y le ha costado al erario nacional el 18 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).
Según un estudio difundido ayer por la web de El Mercurio, el terremoto dobló en gastos al de 1985, que estremeció la zona central y destruyó casi en un 80 por ciento al puerto y la ciudad de San Antonio y también la de Melipilla.
Además, el sismo de 8,8 grados Richter tuvo un impacto sobre el PIB de casi seis puntos porcentuales más que los terremotos de Chillán, en 1939, y el de Valdivia, en 1960, también precedido por maremoto.
De los 30 millones de dólares en pérdidas con que el Gobierno evaluó el desastre, 20.940 millones de dólares son en infraestructura destruida.






