Dos buques de guerra iraníes cruzaron el canal de Suez e ingresaron al Mediterráneo por primera vez desde la Revolución Islámica de 1979, una misión de entrenamiento calificada de provocación por Israel.
La fragata de patrulla «Alvand» y el navío de abastecimiento «Kharg» «están ahora en aguas del Mediterráneo», dijo ayer un funcionario del canal. La marina israelí elevó su nivel de alerta y anunció que «responderá inmediatamente» a todo movimiento considerado como provocador, afirmó a la AFP un alto responsable de seguridad israelí.
Israel no «tomará ninguna iniciativa» contra los barcos iraníes que entraron al Mediterráneo, pero habrá «una respuesta israelí inmediata» a cualquier cambio de ruta que se considere provocador, precisó el funcionario, que pidió el anonimato, subrayando que la marina israelí sigue con atención el movimiento de esos navíos.
Los dos buques efectuarán una visita «de rutina» a Siria que será «corta», había indicado el domingo una fuente diplomática iraní, un recorrido que implica obligatoriamente pasar ante las costas de Israel.
El «Alvand», de 1.500 toneladas, suele estar armado con torpedos y misiles antibarcos mientras que el «Kharg», de 33.000 toneladas, tiene una tripulación de 250 personas y puede recibir hasta tres helicópteros. Según la agencia oficial egipcia MENA, la demanda de paso por el canal aseguraba que ninguno de los navíos llevaba armas nucleares.






