«El balance que tengo actualmente es de 65 muertos y podría ser revisado al alza (más tarde subió a 75). Es una tragedia absoluta para esta ciudad, para Nueva Zelanda, para la gente de la que nos sentimos cerca», declaró el primer ministro de ese país, John Key.
«Puede haber cien personas (atrapadas), puede fácilmente haber más», dijo por su parte el superintendente Russell Gibson a Radio New Zealand. El sismo de magnitud 6,3 se produjo a las 12.51 ayer a 5 km de la ciudad y a 4 km de profundidad, según el Instituto de Geofísica de EEUU. Le siguieron varias réplicas que llegaron a ser de 5,6 grados de intensidad.
Christchurch, con 340.000 habitantes, ahora en estado de emergencia, fue golpeada el 4 de septiembre del 2010 por un sismo de magnitud 7 que no causó muertos aunque sí destrozos considerables. El terremoto de ayer «fue peor, no tanto en intensidad como en materia de daños, y mucha gente está atrapada en los edificios», declaró un portavoz de los bomberos a Radio New Zealand.
Personas heridas y a menudo manchadas de sangre salían de los inmuebles y caminaban renqueantes por las calles, apoyándose unas en otras, según imágenes de la televisión, que había mostrado escenas de pánico poco después del temblor.
En la plaza principal de la ciudad se oían gritos y la aguja de la catedral de Christchurch se desgajó. «Varios decesos fueron señalados en diferentes puntos de la ciudad, donde dos buses fueron aplastados por cascotes caídos de las alturas. Un médico y los servicios de emergencia se encuentran en el lugar», indicó la Policía. Según la televisión local TV3, de los escombros de un hotel fueron retirados varios cuerpos.
El alcalde, Bob Parker, declaró el estado de emergencia, que supone el cierre de los accesos al centro de la ciudad para garantizar la seguridad pública y facilitar el trabajo de los equipos de rescate. El alcalde Parker contó que el temblor lo tiró al suelo. «Cuando me levanté, miré la ciudad y podía ver nubes de polvo encima de los edificios desplomados. Oía gritos en la calle», declaró a la prensa.
Temblores en la isla del Pacífico
Situada en el cinturón de fuego, Nueva Zelanda registra hasta 15.000 temblores al año. El terremoto más mortífero desde que existen las estadísticas se cobró 256 muertos el 3 de febrero de 1931 en la bahía de Hawke, sur de la isla del Norte. La tragedia ha merecido la solidaridad internacional, socorristas de EEUU ya partieron a Christchurch.






