La policía de Christchurch, la ciudad más importante en el sur de Nueva Zelanda, informó que hay 226 personas desaparecidas tras el terremoto del martes y que muchas de ellas se encuentran en un solo sitio: el centro de televisión de la cadena Canterbury TV (CTV).
BBC señala que se calcula que hay hasta 120 personas atrapadas bajo esas ruinas. Allí no sólo se encontraban las oficinas del canal de televisión, sino además una escuela de idiomas y otra de enfermería. Entre las personas desaparecidas hay varios japoneses que estudiaban allí y personal del centro educativo.
Por tercer día consecutivo, los equipos de rescate buscan entre los escombros de Christchurch, pero han ido perdiendo las esperanzas de encontrar a personas con vida.
Hasta ayer se han recuperado 102 cadáveres y se sostiene que son más de 200 los desaparecidos. Pero el primer ministro, John Key, dijo que el número podría aumentar.
Especialistas extranjeros en búsqueda y rescate —de EEUU, Reino Unido, Japón, Singapur y Taiwán— llegaron a la ciudad ayer para ayudar a la policía y a los soldados a examinar los escombros, peligrosamente inestables.
Usan perros sabuesos, detectores de sonido, equipos de imagen térmica, micrófonos que se meten entre los escombros y cámaras para detectar cualquier signo de vida. El último superviviente fue hallado el miércoles por la tarde.
También se presume que entre 16 y 22 personas han muerto en la catedral de Christchurch, que perdió su torre y una sección del techo.






