La oposición yemenita y los jefes religiosos propusieron al presidente Alí Abdalá Saleh un plan para salir de la crisis que prevé su renuncia antes de fines del 2011, anunció un portavoz de la oposición parlamentaria. El actual mandato del presidente Saleh, en el poder desde hace 32 años, culmina el 2013.
«Durante una reunión con los ulemas dimos nuestro acuerdo a una propuesta de solución que incluye una hoja de ruta para la partida del presidente antes de fines de año», declaró en un comunicado el portavoz de la oposición , Mohamad al Sabri.
La propuesta tiene cinco puntos y prevé una «transición pacífica». También prevé la formación de una comisión que investigue «los crímenes cometidos en las distintas provincias yemenitas», refiriéndose a los manifestantes muertos.
«El presidente debe decidir si acepta esta propuesta o si la rechaza», agregó. Pese a estos anuncios, miles de personas se manifestaron ayer en la capital y prometieron intensificar la movilización hasta que Saleh abandone el poder.
«Revolución, revolución, hasta la victoria, o (habrá que) marchar hacia el palacio», decían las pancartas, refiriéndose a la toma del palacio presidencial. «Seguiremos (manifestando) hasta que caiga el régimen», dijo un manifestante, Yamal Jairan.
Otras manifestaciones tuvieron lugar en varias ciudades más, en particular Adén, en el sur del país, donde los participantes dijeron que aún no sabían si aceptarían dialogar con Saleh. El régimen de Saleh hace frente desde mediados de enero a manifestaciones en Saná, Taez, Adén y el resto del país. Según Amnistía Internacional, al menos 27 personas murieron en estas protestas.






