Miles de personas se manifestaron ayer en Beirut para reclamar la abolición del sistema confesional en vigor desde 1943 en Líbano, una semana después de una primera protesta sobre esta cuestión.
«El pueblo quiere la caída del régimen», corearon manifestantes de todas la edades, retomando el emblemático eslogan de las revueltas populares que sacuden al mundo árabe desde principios de año.
«El confesionalismo es el opio de las masas», «Revuelta para derrocar a los agentes del confesionalismo», proclamaban las pancartas.
Inspirados por los movimientos populares que hicieron caer a los presidentes de Túnez y Egipto, y tambalearse a otros regímenes en Medio Oriente y el norte de África, los libaneses crearon grupos en la red Facebook para reclamar el fin del sistema confesional.






