A las 22.15 de la noche hora japonesa (09.15 en Bolivia) se produjo un nuevo sismo de 6 grados en la escala de Richter en la costa de Fukushima, cuyo epicentro se situó a 40 kilómetros de profundidad y que, una vez más, pudo sentirse con bastante fuerza en Tokio.
Fue una de las últimas de las más de 150 réplicas que no han dejado de sacudir Japón desde que a las 14.46 horas de ayer viernes (01.46 en Bolivia), ocurrió el terremoto de 8,8 grados que sumió en el miedo y la oscuridad a gran parte de la costa este de Japón.
El sismo provocó además la paralización temporal de numerosas actividades económicas, políticas, deportivas y sociales.
La Dieta (Parlamento) no retomará su actividad este lunes, mientras los tres principales fabricantes de automóviles nipones, entre ellos el líder mundial Toyota, han decidido paralizar la producción ese día en todas sus fábricas en Japón.
Además, mañana domingo no se correrá el Maratón Femenino de Nagoya (centro de Japón) mientras la Liga Japonesa de Fútbol fue suspendida este fin de semana, al igual que las competiciones de béisbol.
Apenas diez minutos después del sismo en Fukushima, otro movimiento telúrico, este de 4,8 grados en la escala de Richter, sacudió a Miyagi.






