La situación tras el sismo y el incremento en los niveles de radiación en Japón causa alarma en la población. Carlos Alberto Cortez Campero, un residente boliviano en Tokio, narró a La Razón la problemática vida posterior a la cadena de desastres.
«Hace unas horas (11.00 hora boliviana de ayer) hemos sentido unos 5 temblores, uno de ellos bastante fuerte: de unos 6 grados Richter. Nos puso debajo la mesa», relató Cortez. El compatriota afirmó aliviado que no hubo ningún aviso de tsunami posterior a los sismos del martes, pues el epicentro se halló al nivel de la ciudad de Shizuoka, donde está el famoso monte Fuji.
«Lo preocupante es que los temblores están cada vez más cerca de Tokio, incluso más al sur, éstos eran lugares que, se consideraba, no estaban expuestos, a eso se suma el problema, que yo creo es mayor, de la explosión del cuarto reactor de la central nuclear de Fukushima y una planta más cercana a Tokio», comentó.
Si bien, el lunes el gobierno no dio indicaciones a la población respecto a la fuga de radiactividad de la central de Fukushina, ayer ya se dieron indicaciones.
«Los expertos piden que la gente no salga de casa, cierre las ventanas; y, en caso de que se haya estado expuesto a lugares con niveles de radiación se ha señalado que se debe poner la ropa en una bolsa plástica, dejarla fuera de casa e inmediatamente lavarse con abundante jabón».
Radiación. En Tokio las mediciones de radiación están por encima de lo usual, pero no afectan aún a la salud, pero con la otra usina, más cercana a Tokio, que está con problemas, se podría ir liberando cada vez más radiación.
«No hay dónde comer e ir al trabajo es más complicado porque la gente no puede llegar a las oficinas, peor con el aumento de la radiación en Tokio. En zonas como Shibuya, Chiba, Kanagawa, muy próximas a Tokio (como comparar Obrajes con el Centro de la ciudad), ya se tienen medidas con límites de radiación más allá de lo normal», añadió Cortez.
Las 47 prefecturas de Tokio iniciaron mediciones de radiactividad diarias a partir de la mañana de ayer. «Lo más preocupante es que hay un pronóstico de lluvia en la región y por eso se lanzó una alerta de ‘Lluvia Negra’», afirmó consternado.
La ‘lluvia negra’ es posible en Miyagui, donde fue el tsunami y está la central nuclear de Fukushima, justo por un parque industrial. Como el vapor radiactivo que ha sido liberado por las explosiones no se dispersa en la atmósfera, con la lluvia más bien tenderá a bajar y la humedad radiactiva incrementa el peligro. «Por el color que trae esta lluvia al caer se le dice ‘negra’ y es lo peor que podría pasar», señaló Cortez.
«Los extranjeros estamos apavorados, en Bolivia hablar de una exposición a radiactividad es hablar de ciencia ficción. La gente abandona el país. No hay vuelos disponibles para EEUU o China, sino en unos 3 ó 4 días», expresó.
El transporte está funcionando sólo al 50% y eso que Tokio posee uno de los mejores sistemas de transporte del mundo. «Para dar una idea hay 24 líneas de metro en cuatro niveles diferentes del subsuelo y dos por encima (monorriel).
Los supermercados están casi sin alimentos, uno encuentra mucho qué beber (gaseosas y refrescos embotellados, por ejemplo), sin embargo, casi ya no se encuentran alimentos, por lo que los restaurantes están cerrados por falta de suministros», afirmó.
Días difíciles
Transportes
Según el boliviano Carlos Cortez, el transporte público está a medias en Tokio, «pese al excelente servicio que existe». «Acá en Tokio no todos tienen automóvil, porque el parqueo es escaso y cuesta alrededor de 700 dólares al mes», contó.
Agua y luz
Se está racionando la luz eléctrica en diferentes prefecturas del Japón. Con el suministro de agua no hay problema; sin embargo, por los cortes de luz algunos edificios tienen problemas, pues las bombas que suben el agua son eléctricas.
Extranjeros
Los alemanes fueron evacuados a Nagoya, a una hora y media en tren bala al sur de Tokio; de ahí serán llevados a su país, todo patrocinado por su embajada. «Con nosotros, la embajada ni se comunicó», cuenta el residente boliviano Cortez.
Vuelos al exterior
Hay todo un éxodo de los extranjeros residentes en Japón, tras el miedo a la exposición radiactiva. Es tanta la demanda de pasajes hacia EEUU y China que ya no hay vuelos disponibles sino en 3 ó 4 días.
El miedo alcanza a las bolsas del mundo
Las bolsas de distintos lugares del globo se desplomaron ayer arrastradas por la caída de la bolsa de Tokio, que cayó un 10,55%, en una jornada marcada por el pánico económico debido a la crisis nuclear, el violento terremoto y posterior tsunami del viernes.
El índice Footsie-100 de la Bolsa de Londres perdió 1,38% a 5.695,28 puntos, aunque recuperó terreno tras haber llegado a caer más de 3% durante la mañana.
En Fráncfort, el Dax terminó la sesión en baja de 3,19%, tras haber rozado -5% en las primeras horas del día. El CAC-40 de la plaza parisiense perdió 2,51 por ciento a 3.780,85 puntos, y el FTSE Mib de Milán 2,01% a 21.365 puntos.
Se puede decir que la bolsa de Madrid salió relativamente airosa, puesto que el Ibex-35 cerró con baja de 0,83% a 10.329,7 puntos.
A media jornada de ayer, la Bolsa de Nueva York se vio afectada, mostrando también una clara tendencia a la baja: el Dow Jones perdía 1,72% y el Nasdaq 1,64%. «El riesgo ascendente de una radiación nuclear introdujo un elemento de ventas de pánico en los mercados», estimó la analista de Rabobank, Jane Foley.
La bolsa de Tokio vivió previamente una de las jornadas más negras de su historia, El índice Nikkei llegó a perder 14,17% durante la sesión antes de cerrar a 8.605,15 puntos, en baja de 10,55%. Ésta es la tercera más importante desde la creación de la plaza japonesa hace más de medio siglo.






