El presidente de EEUU, Barack Obama, prometió al primer ministro nipón, Naoto Kan, que su Gobierno hará todo lo que pueda para ayudar a Japón a recuperarse del terremoto y del tsunami que devastaron parte del país el viernes y que ha causado al menos 15.000 víctimas, entre muertos y desaparecidos.
Un despacho de la agencia EFE reseña que el mandatario estadounidense habló anoche por teléfono con Kan para analizar las consecuencias del seísmo de 9 grados y la ola gigante, incluyendo la emergencia que se ha creado en la central nuclear de Fukushima, informó la Casa Blanca en un comunicado.
Entretanto, crece el temor en EEUU de que la nube radiactiva llegue a la isla de Hawái y a ciudades de la costa oeste, en California. Sin embargo, para evitar los efectos de la radiación la población salí a buscar pastillas de yodo.






