El ataque se realizó dos horas después que concluyera en París una Cumbre de 17 países y tres organizaciones internacionales, la ONU, la Unión Europea y la Liga Árabe; coalición que decidió imponer la zona de exclusión aérea decretada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Acordaron que E stados Unidos lidera la coordinación de la operación militar internacional.
A las cuatro de la tarde, Nicolas Sarkozy anunció la intervención contra el régimen de Muamar el Gadafi en Libia. «Gadafi ha despreciado este alto el fuego. En las últimas horas, sus tropas han intensificado sus incursiones asesinas», enfatizó.
Desde Brasil, el presidente Barack Obama, anunciaba el comienzo de la operación aliada «Odisea del Amanecer» para atacar las defensas antiaéreas libias y permitir el establecimiento de la zona de exclusión aérea. «Hoy he autorizado a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos que lancen una acción limitada contra Libia».
«No es algo que Estados Unidos o nuestros aliados hayamos buscado» pero el comportamiento de Gadafi, que continúa sus ataques contra la plaza fuerte rebelde de Bengasi, no ha dejado otra opción. «No podemos quedarnos quietos cuando un tirano le dice a su pueblo que no tendrá piedad», subrayó Obama.
El diario El País reflejaba que mientras el presidente estadounidense hablaba, en la costa libia recibían los primeros impactos de los misiles Tomahawk.
Sirte, la ciudad natal de Gadafi, fue blanco de misiles y de ataques aéreos de la coalición internacional, informó la agencia oficial libia Jana. «Los bombardeos aéreos y con misiles continuaban esta noche contra varios objetivos civiles en Zuara (oeste), Trípoli, Sirte y Bengasi (este)», afirmaron.
Respuesta. Inmediatamente, Gadafi, amenazó a las fuerzas aliadas con una respuesta militar y aseguró que el Mediterráneo y África del norte se han convertido en «una zona de guerra», en un mensaje de audio difundido por la televisión estatal.
En cuatro minutos, el líder libio anunció que los depósitos de armas libios «se abrirán inmediatamente para armar a la población con el fin de defender al país». «El pueblo libio llama a los pueblos de las naciones árabe e islámica, así como a los de Latinoamérica, Asia y África a apoyar a los héroes del pueblo libio», aseveró.
«Ésta es una agresión imperialista cruzada capaz de desatar una guerra cruzada generalizada», recalcó. Gadafi subrayó que Libia usará su derecho de autodefensa conforme al artículo 51 de la Carta de Naciones Unidas. El comité de la Unión Africana, Venezuela, Ecuador, Rusia y Bolivia rechazaron toda intervención militar en el país norteafricano.
Alba repudia intervención militar
La implementación de la zona de exclusión aérea sobre Libia fue repudiada por el primer mandatario de Bolivia, Evo Morales, y los ministros del área social del Alba, el presidente advirtió que cualquier intervención supone apoderarse del petróleo libio, «con seguridad habrá más muertos y heridos, muchos huérfanos, y quién castiga esto», cuestionó.
A tiempo de inaugurar la Tercera Reunión del Consejo Ministerial del Área Social del Alba, Morales condenó, repudió y rechazó una intervención de potencias a Libia. «No aceptamos que se violen los derechos humanos de Libia, quienes violaron los derechos humanos y acabaron con la vida por supuesto que tienen que ser investigados y sancionados», dijo.
Aseguró que «so pretexto de que hay una confrontación en Libia algunas potencias pueden entrometerse e intervenir militarmente, en el fondo como Irak, no era el problema Sadam Husein, ahora no es problema Gadafi o el interés que tienen, como en Irak se apoderaron ahora quieren apoderarse del petróleo en Libia, ése es el tema», afirmó.
Asimismo, Amenothep Zambrano, secretario Ejecutivo del Consejo Social del Alba TCP, afirmó que «una vez mas los órganos multilaterales no representan la decisión de los pueblos, no están comprendiendo este mundo pluripolar» y «verán la manera de crear alianzas para frenar la intromisión».






