La Cámara de Diputados italiana, dominada por la mayoría de derecha y ante la presencia de todos los ministros, adoptó ayer una resolución para evitar que Silvio Berlusconi sea juzgado por el tribunal de Milán por prostitución de menor y abuso de poder, un último recurso para intentar salvar al jefe de gobierno.
La Cámara de Diputados, con 12 votos a favor, aprobó una disposición para «señalar un conflicto de atribución» en el caso conocido como «Rubygate», cuya primera audiencia ha sido fijada para hoy, y pedir que el asunto quede a cargo del tribunal de ministros.
El caso ha desgastado la mediática personalidad de Berlusconi, de 74 años, quien es acusado de haber pagado los servicios sexuales de Ruby, apodo de la joven marroquí Karima el Mahrung, cuando tenía 17 años, y por haber intervenido ante la policía de Milán para que la liberaran, después de que fuera detenida por robo la noche del 27 de mayo.
La resolución votada por los diputados invita a la Corte Constitucional a dirimir la controversia judicial, aunque no evita la apertura automática del juicio.
Durante la primera audiencia, fijada para hoy, los jueces deberán decidir la suspensión o no del proceso a la espera de una respuesta definitiva de la Corte Constitucional. La propuesta de la Cámara de Diputados suscitó un duro debate en el Parlamento.





