Una conferencia internacional sobre Libia integrada por países árabes y occidentales decidió ayer en Qatar crear un mecanismo de ayuda financiera para las fuerzas rebeldes y volvió a exigir que el coronel Muamar Gadafi deje el poder.
En esta primera reunión del Grupo de Contacto, celebrada en Doha, participaron unos 20 países y organizaciones, casi cuatro semanas después del inicio, el 19 de marzo, de la intervención militar multinacional bajo mandato de la ONU.
Según el comunicado final, el Grupo «acordó establecer un mecanismo financiero temporal», que permita al Consejo Nacional de Transición, órgano político de la rebelión, «gestionar las ayudas y garantizar las necesidades de financiación a corto plazo» de las regiones controladas por la insurgencia. No se precisó la dotación de ese fondo ni los países que contribuirán.
El Grupo insiste también en «la necesidad de que Gadafi renuncie al poder» para favorecer una solución a la crisis política en Libia, según el texto leído por el primer ministro y jefe de la diplomacia de Qatar, jeque Hamad Ben Jasem Ben Jabr Al Thani.
El régimen de Gadafi «debe ceder el poder», retirar sus fuerzas de las ciudades y «poner inmediatamente fin a la violencia contra los civiles», agrega.»El CNT es un interlocutor legítimo y representa las aspiraciones del pueblo libio», reconoce el comunicado, que satisface así una demanda de la rebelión contra Gadafi.






