El asesino rompe el silencio luego de 20 años y dio una entrevista a una revista internacional.
«Yo vivo en el inframundo. No le digo a la gente lo que tiene que hacer. Ellos saben lo que tienen que hacer. Y si no lo saben, no vienen a mí. Porque soy muy mezquino, soy muy mezquino. ¿Entiendes lo que digo? Soy muy mal hombre. Soy sucio. Estoy en la plaza de toros. Corro delante de los toros con el corazón del mundo. Yo no juego. Disparo a la gente. Soy muy malo. Soy un forajido. Soy un criminal. Soy todo lo malo».
Las declaraciones son de Charles Manson, autor intelectual de la muerte de la actriz Sharon Tate y de otras seis personas en 1969. Luego de dos décadas, el líder de «La Familia», decidió romper el silencio y ofreció una entrevista a la edición española de «Vanity Fair», que será publicada este martes, informa EMOL.
Con aire mesiánico, Manson habló de los crímenes y de ecología (una de sus grandes preocupaciones), en un contacto telefónico desde la prisión californiana de Corcoran, donde cumple una pena de presidio perpetuo.
«Debes saber qué hacer. Eso es lo que dijo Tex en su libro: ‘Él no me dijo qué hacer. Yo sabía lo que él quería que hiciese y lo hice’. ¿Entiendes esto?», dice Manson citando a Charles «Tex» Watson, uno de sus cómplices en los casos Tate y La Bianca.
La noches del 9 de agosto y 10 de agosto 1969 cuatro jóvenes con los que compartía comuna hippie en un rancho a las afueras de Los Ángeles asesinaron salvajemente a siete personas, entre ellas la actriz Sharon Tate, esposa del cineasta Roman Polanski y embarazada de ocho meses. Según se estableció durante el juicio, que duró nueve meses, Manson fue quien ordenó que se cometiesen aquellos crímenes, que pretendían espolear una guerra racial que el propio Manson habría vaticinado, informa Vanity Fair.
«Todos somos mártires. El amor es un mártir. Por eso Cristo llama la atención. Por eso lo crucificaron. Crucificamos a la gente y colgamos sus cuerpos en una cruz y les decimos que obedezcan. Y nos llamamos después cristianos. Entonces, ¿quién es el mártir? ¿Quién destruye el amor o quien destruye al destructor? Es un círculo. Es bueno y malo. Sí, soy un mártir. Pero soy también una víctima. Y soy un ejecutor. Y una presa. Soy ambas cosas. Soy todo. No soy nada», se define Manson, de 76 años.
«Tarde o temprano la voluntad de Dios se impondrá sobre todos vosotros. Y a mí me condenasteis por ser la voluntad de Dios», sentencia.
Sus frases están llenas de explicaciones que van de lo grandilocuente a lo divagatorio, y entre las que incluso se permite filtrar algunas sentencias en español: «La hierba mala no muere», asegura.
«¿Hablas español?», le pregunta el periodista al otro lado del teléfono, a lo que el hombre responde «muy poco». Y luego, siempre en castellano, agrega: «Bandidos de otro lado, se llama jefe, con pistola, muchos muertos, hombres».
Charles Manson cumplirá 42 años en prisión por los crímenes del caso Tate, el 9 de agosto de 1969, y los asesinatos de Leno y Rosemary La Bianca en la noche siguiente.
El ex líder de la secta conocida como «La familia» se puso recientemente en manos de un abogado, por primera vez, para intentar reabrir su caso. El encargado será el italiano Giovanni DiStefano, conocido por haber defendido a Saddam Hussein y a Slobodan Milosevic.
En su primera acción, el jurista presentó un recurso ante el Comité Interamericano de Derechos Humanos y envió una carta al Presidente de Estados Unidos, en la que solicita la anulación de la condena por supuesta vulneración de los derechos de Manson durante el juicio.
«Creo que (Barack) Obama es idiota por hacer lo que hace. No sé cómo le han podido engañar para meterse ahí. No se da cuenta de lo que le están haciendo. Están jugando con él», dice Manson sobre el hombre que podría redefinir su caso, y al que considera «un esclavo de Wall Street».






