El presidente Bashar al Asad promulgó ayer tres decretos, uno de los que pone fin al estado de emergencia vigente desde 1963, mientras que opositores lanzaron en Facebook llamados a manifestarse hoy contra el régimen.
Otro de los decretos promulgados por Asad «estipula la abolición de la Corte de Seguridad del Estado», un tribunal cuyos juicios son sin apelación, mientras que el tercero modifica la reglamentación relativa a las manifestaciones, anunció la televisión siria.
El Gobierno había adoptado el martes proyectos de ley aprobando estas medidas para intentar calmar el movimiento de protesta, inédito en este país, que comenzó el 15 de marzo.
El fin del estado de emergencia, en vigor desde la llegada al poder del partido Baas en marzo de 1963, es la principal reivindicación del movimiento de protesta, junto con la liberación de prisioneros políticos. Asad había prometido el sábado que sería levantado en una semana como máximo. Pero los opositores estimaron que estas medidas no frenarían la represión.
Tras levantarse el estado de emergencia, «los detenidos políticos y de conciencia deben ser liberados, los opositores en el exilio autorizados a regresar, los arrestos deben ser prohibidos y las manifestaciones autorizadas, pero (las autoridades) no van a aplicar la ley», aseguraron opositores en la red Facebook antes de la promulgación de los decretos.
Un grupo lanzó a través de esta red social un llamado a manifestarse para una jornada bautizada como «Viernes Santo», coincidiendo con el día que conmemora la Pasión del Cristo, que se anuncia como un día de prueba como determinación de la oposición.
«Viernes Santo, 22 de abril del 2011, un solo corazón, una sola mano, un objetivo», indicaron.






