Mujeres y hombres de todas las edades volvieron a levantar ayer en decenas de urbes del país letreros contra la corrupción, el fin de la política del monopolio económico, el deterioro de los servicios públicos, y reivindicaron el derecho al empleo, la reducción del coste de la vida o el aumento del salario mínimo.
«No a los centros de detención secretos», rezaba el texto de una de las pancartas que se podía leer en la manifestación de Casablanca, a la que según pudo comprobar EFE asistieron 5.000 personas, lo que supone una participación bastante menor que la registrada el mes pasado cuando acudieron 15.000 marroquíes.
El Movimiento 20 de Febrero, que surgió de la iniciativa de unos cuantos jóvenes a través de la red Facebook, ya protagonizó movilizaciones masivas en las principales ciudades marroquíes el 20 de febrero y 20 de marzo para reclamar reformas políticas, económicas y sociales en el país. Otras ciudades también protestaron.






