Fue trasladado a Guantánamo porque había trabajado durante unos meses para la ONG Al Wafa y EEUU sospechaba de los posibles vínculos de ésta con Al Qaeda, según consta en las fichas del Departamento de Defensa cedidas a El País por WikiLeaks. Pasó más de cinco años encerrado.
Ahora combate a Gadafi como uno de los líderes de las filas rebeldes, entrenando soldados para ganar una guerra en la que va de la mano de sus antiguos captores.
El informe es un memorando clasificado con el más alto nivel de confidencialidad (SECRET-NOFORN), que implica que no puede acceder a él ninguna autoridad que no sea estadounidense, y está fechado el 22 de abril del 2005. El preso llevaba casi tres años en el penal y era calificado como de riesgo «medio-alto».
Se dice que es «probable» que suponga una amenaza para EEUU, sus intereses o aliados y que tiene un «alto valor para la inteligencia». Lo definen como «agresivo» y «poco colaborador» y afirman que tiene un «desorden de personalidad no especificado».
La información sobre Qumu aportada por el Ejecutivo libio a EEUU entre 2002 y 2005 fue definitiva para mantenerlo en el penal. El gobierno de Gadafi lo consideraba «un hombre peligroso».
Chávez recibe a los emisarios de Gadafi
El presidente Hugo Chávez anunció que una delegación libia llegó a Venezuela para buscar una solución pacífica al conflicto del país africano, al mismo tiempo que acusó a la comunidad internacional de querer matar a Muamar Gadafi, al que calificó de «amigo».
«Ustedes saben que Gadafi es nuestro amigo, pero esto no tiene nada que ver con la amistad. ¿Quién tiene derecho a lanzar bombas así? Andan buscando a Gadafi para matarlo», aseguró el gobernante. Chávez, principal aliado de Gadafi en América Latina, volvió a defender su idea de enviar una comisión internacional de paz que medie en ese conflicto interno, una propuesta lanzada hace semanas y que tuvo escaso eco internacional.






