El paso de las horas no despeja las incógnitas que pesan sobre Pakistán en la operación que acabó con la vida de Osama Bin Laden y las declaraciones de sus dirigentes no han hecho más que complicar la situación, informa El País.
El presidente paquistaní, Asif Ali Zardari, quien no ha dado ninguna explicación a su pueblo sobre la actuación de Estados Unidos en su país, asegura en una columna de opinión publicada por el diario estadounidense The Washington Post que las fuerzas paquistaníes no participaron en la operación y que las autoridades del país desconocían que el principal enemigo de Estados Unidos se encontraba escondido en una mansión de Abbottabad, a poco más de 50 kilómetros de Islamabad, la capital del país.
Además, informa EFE, el Gobierno paquistaní negó hoy tajantemente haber autorizado o disponer de información previa sobre la operación lanzada por fuerzas especiales de EEUU en su territorio contra el líder de Al Qaeda.
En un comunicado, el Ministerio paquistaní de Exteriores expresó reservas por «la forma en la que el Gobierno de Estados Unidos llevó a cabo la operación» que puso fin a la vida del líder de Al Qaeda. En la nota, se tacha la operación de «acción unilateral no autorizada».
Esta información la ha confirmado el jefe de la CIA, Leon Panetta, en una entrevista publicada en la revista TIME y en la que admite que no informaron sobre la operación a Pakistán por miedo a que se filtraran algunos datos.
«Se decidió que cualquier esfuerzo por trabajar con los paquistaníes podría poner en riesgo la misión: ellos podrían alertar a los objetivos», dijo Panetta, jefe de los servicios de inteligencia, encargado de la persecución del hombre más buscado del mundo, informa AFP.
Estados Unidos se planteó hace meses coordinarse para llevar a cabo la misión junto a varios países, entre ellos Pakistán. Pero la CIA descartó esta posibilidad porque «se decidió que cualquier esfuerzo para trabajar con los paquistaníes podría poner en peligro la misión. Pueden alertar a los objetivos «, admite Panetta en la entrevista, que cuenta que no hubo unanimidad en el equipo que debatió sobre esta cuestión.
«¿Qué pasa si estás en medio de la misión y los paquistaníes se presentan y empiezan a disparar?», se preguntaron algunos, según Panetta. «¿Cómo se puede luchar para salir de ahí?», añadieron, según El País.
Por el contrario, fuentes del Servicio de Inteligencia Interna (ISI, por sus siglas en inglés) de Pakistán, que depende del jefe del Estado Mayor del Ejército paquistaní, general Ashfak Pervez Kayani, destacan su papel en el asalto a la vivienda de Bin Laden: «Sin nuestra implicación, esta operación no habría sido un éxito», declara la fuente a Reuters.
«¿Era posible sin nuestra ayuda? No», se pregunta y responde tajante. Otra fuente del ISI, también anónima, matiza que aunque las tropas paquistaníes no estuvieron directamente involucradas en la acción, sí que compartieron la información con EE UU.
«El presidente (de EEUU, Barack) Obama aludió a ello en su declaración. Dijo que Pakistán había sido un factor instrumental para compartir información. Hasta ahí llegó nuestra cooperación», aseguró la fuente a EFE.
Otra fuente del ISI ha declarado a la BBC que se sienten «avergonzados» por no haber averiguado antes el paradero de Bin Laden. La fuente ha contado a la cadena británica que en el año 2003 revisó la residencia donde ha sido tiroteado el dirigente de Al Qaeda para buscar a Abu Faraj el Libi, supuesto número tres de la organización terrorista. Desde entonces, esa residencia «estaba fuera de nuestro radar», ha señalado la fuente.
«En una operación conjunta, respaldada en secreto, perpetrada profesionalmente y concluida con éxito», declara el alto comisionado de Pakistán en Reino Unido, Wajid Shamsul Hasan.
El diplomático insiste en que la misión ha echado por tierra «todas las alegaciones del pasado sobre que la CIA y el ISI no cooperaban que había una brecha entre la CIA y el ISI». Hasan sostiene que la actuación se acordó el mes pasado durante una visita a Washington del director del ISI, Ahmed Shuja Pasha.
Zardari, sin embargo, parece disculparse por no haber participado en la operación: «A pesar de que los acontecimientos del domingo no fueron una operación conjunta, una década de cooperación entre los Estados Unidos y Pakistán han permitido la eliminación de Osama bin Laden y evitar así que continúe amenazando al mundo civilizado». Y añade que el terrorista «no estaba en ningún sitio que nosotros hubiésemos pensado, pero ahora se ha ido».
La mayoría de la prensa paquistaní critica que las autoridades desconocieran el paradero de Bin Laden. «El fracaso de Pakistán en detectar la presencia aquí del hombre más buscado del mundo es más que sorprendente», señala en su editorial el diario en inglés The News.
En su columna Zardari dice que es totalmente falso que su país, uno de los más golpeados por Al Qaeda, haya sido inactivo o no haya sido capaz de atacar a los yihadistas. El presidente lamenta que muchos acusen a Pakistán de ocultar a conciencia el paradero del líder del terrorismo islámico. «Algunos en la prensa norteamericana han sugerido la falta de vitalidad de Pakistán en la lucha contra el terrorismo, o, peor aún, que estábamos protegiendo el terrorismo que asegurábamos que estábamos persiguiendo. Estas especulaciones infundadas crean noticias excitantes, pero no reflejan los hechos. Pakistán tiene tantos motivos como cualquier otra nación para despreciar a Al Qaeda», afirma.
Mientras, en Pakistán comienzan a elevarse las voces contra la actuación de EEUU. «Esto es afrenta contra una nación de 180 millones de personas», ha declarado el exdirector del ISI, teniente general Hamid Gul. «El pueblo de Pakistán esta muy molesto con sus militares que nos han vendido a EEUU», añadió Gul.
El portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, aseguró hoy que Estados Unidos «trabajaba duro» en su «importante y complicada» relación con Pakistán, tras el anuncio de la muerte de Bin Laden.
«Estamos trabajando muy duro en esa relación, es una relación importante y complicada, que ha sido puesta a prueba de muchas maneras en años pasados e incluso este año», dijo
Investigación
Pero Pakistán no está dispuesto a quedar mal ante la comunidad internacional por no haber sido capaz de localizar a un hombre que vivía en una mansión a escasos metros de su principal academia militar.
El embajador paquistaní en Estados Unidos, Husain Haqqani, ha anunciado que su país abrirá una investigación sobre la presencia del líder de la organización terrorista Al Qaeda en su territorio. «Haremos una investigación completa para averiguar por qué nuestros servicios de Inteligencia no fueron capaces de seguirle la pista mucho antes», ha dicho Haqqani en una entrevista concedida a la cadena CNN.
En referencia a las declaraciones de John Brennan, consejero de Terrorismo del presidente Obama, quien ha asegurado que Bin Laden contaba con una red de apoyo en Pakistán, Haqqani ha admitido este hecho, aunque ha matizado que este entramado no procede de la Administración. «Encuentro inconcebible la idea de que porque haya una red de apoyo privada en Pakistán, el Estado, el Gobierno y los militares de Pakistán deban ser culpados», ha insistido.
Hija y esposa de Bin Laden, atrapadas
Una fuente de los servicios secretos paquistaníes aseguró a EFE que Pakistán tiene bajo custodia a una mujer de Bin Laden y a una de sus hijas, de entre 12 y 13 años.
La fuente precisó que ambas fueron detenidas tras la operación en la que comandos estadounidenses mataron al líder de Al Qaeda en un complejo de la ciudad de Abbottabad, a tres horas en vehículo de Islamabad.
El alto cargo del ISI, que pidió el anonimato, resaltó que las fuerzas de EEUU se llevaron el cadáver de Bin Laden y el de otra persona que no pudo identificar.
«Pregúntele a los estadounidenses», fue su respuesta sobre la identidad de esa segunda persona.
Los comandos mataron a otras cuatro personas y en la casa quedaron una mujer de Bin Laden, y una de sus hijas y «entre ocho y nueve» menores, que pasaron a custodia paquistaní.






