«Se decidió que cualquier esfuerzo por trabajar con los paquistaníes podría poner en riesgo la misión: ellos podrían alertar a los objetivos», dijo el director de la CIA, Leon Panetta, en una entrevista con la revista Time.
Pakistán expresó su preocupación por la operación estadounidense en las inmediaciones de Islamabad, y estimó que este tipo de «acciones unilaterales no autorizadas» no deben repetirse, según un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores.
El vicepresidente de EEUU, Joe Biden, se felicitó de que ninguna filtración reveló que Washington sabía dónde se ocultaba Bin Laden, cuando 16 miembros del Congreso estaban al tanto en los últimos meses del operativo.
Tras la muerte de «Gerónimo», el nombre de código de Bin Laden para los comandos Navy Seals de la marina de EEUU que lo abatieron, las autoridades siguen destilando con cuentagotas los detalles de la operación de 40 minutos que terminó con la vida del hombre más buscado del mundo.
Según la Casa Blanca, el jefe de Al Qaeda estaba desarmado cuando fue abatido en la vivienda donde se ocultaba, y su esposa resultó herida en la pierna al tratar de abalanzarse sobre los efectivos estadounidenses. La versión oficial indica que en la vivienda donde se escondía se desató un tiroteo con las personas que lo acompañaban, entre ellos familiares que están bajo custodia de Islamabad.
«Se le disparó luego a Bin Laden, que murió. No estaba armado», dijo el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney. El funcionario señaló que Estados Unidos tiene una «foto atroz» del cuerpo, pero que aún está debatiendo si la publica.
«Seré franco, la publicación de fotos de Osama Bin Laden tras este tiroteo es sensible, y estamos evaluando la necesidad de hacerlo (…) si sirve o no sirve a nuestros intereses, no solamente aquí sino en todo el mundo», declaró.
EEUU afirma que el cadáver de Bin Laden fue arrojado al mar desde un portaaviones, frente a las costas de Pakistán.
Ayer los talibanes afganos, que dieron refugio a Bin Laden cuando estaban en el poder (1996-2001), consideraron «prematuro» comentar la muerte del jefe de la red Al Qaeda por la falta de «pruebas», según un comunicado publicado en una de sus páginas web.
Osama Bin Laden, nacido en 1957, murió en una casa de la localidad de Abbottabad, a unos 80 km al norte de Islamabad, donde vivía escondido.
La agencia afgana de Inteligencia (Dirección Nacional de Seguridad, NDS) fue la primera en señalar la vivienda donde fue abatido, afirmó ayer a la AFP un responsable de ese organismo que pidió el anonimato, pero luego los afganos no participaron en la investigación ni en la operación.
Conforme se conocen más detalles cobran fuerza las sospechas sobre Pakistán, ensangrentado desde hace tres años por centenas de atentados de los talibanes y sus aliados. EEUU acusa a sus autoridades de doble juego en la lucha contra el terrorismo.
El director de la CIA, responsable de la operación de eliminación, advirtió que era «casi seguro» que los partidarios de Bin Laden quieran buscar venganza.
Panetta afirmó que quien sea el reemplazo de Bin Laden al frente de Al Qaeda será el enemigo público número 1. En algunos círculos se comenta que el número dos de la organización, Ayman al Zawahiri, tomará el relevo.
Esposa e hija, bajo custodia
Pakistán asegura que tiene bajo custodia a una mujer de Osama Bin Laden y a una de sus hijas, de 12 ó 13 años, que fueron detenidas tras la operación en la que comandos estadounidenses mataron al líder de Al Qaeda. Ambas se encontraban en la casa en la que atacaron los comandos de EEUU. EFE
Las pistas que llevaron al búnker
Años de minuciosos análisis de Inteligencia de EEUU fueron necesarios para hallar a Osama Bin Laden en Pakistán, pero bastó una sola indicación del presidente Barack Obama —»¡Adelante!»— para lanzar el ataque en el que caería abatido el líder de Al Qaeda.
Desde que Bin Laden se escapó de la montañosa región afgana de Tora Bora el 2001, después de los mortales atentados de Al Qaeda del 11 de septiembre, se le había perdido el rastro.
Pero en septiembre se dio un gran paso al identificar a dos mensajeros de Bin Laden, que le servían de nexo con el mundo exterior desde su refugio en un complejo cercano a la capital paquistaní, dijeron funcionarios de alto rango de EEUU.
Otro funcionario señaló que las sospechas surgieron ante las extraordinarias medidas de seguridad adoptadas en el complejo y el hecho de que los que vivían allí quemaran la basura en vez de sacarla. Además, «tenían una casa de un millón de dólares sin ingresos discernibles».
Surgen dudas pero no una teoría de la conspiración
El anuncio de la muerte de Bin Laden, cuyo cadáver habría sido lanzado al mar, alimenta muchas interrogantes, especialmente por internet, pero sin llegar a conformar una teoría de la conspiración. Con mayor razón debido a que EEUU no publicó fotos del cuerpo y que la fotografía inicialmente difundida por la Tv, resultó falsa. AFP
Presos en Guantánamo se enteraron por la prensa
Los detenidos de la prisión de Guantánamo no provocaron ningún incidente cuando se enteraron por la prensa de la muerte de Osama Bin Laden, informó ayer el Pentágono. Tanya Bradsher, portavoz del Pentágono, dijo que «se enteraron de la muerte de Bin Laden en el mismo momento y de la misma manera que todo el mundo». AFP





