La oposición ecuatoriana ha pedido ayer un exhaustivo recuento de los votos del referéndum del sábado tras saberse que los primeros datos oficiales distan mucho de los sondeos a pie de urna difundidos poco después del cierre de las mesas electorales y que dieron holgada victoria al Gobierno.
Los opositores al presidente Rafael Correa albergan la esperanza de que los ecuatorianos le hayan dado la espalda al Ejecutivo en su intención de reformar el sistema judicial y controlar la prensa, dos de las 10 preguntas de la consulta.
Aunque se confirmara la victoria del Gobierno en esas dos cuestiones polémicas, los críticos de Correa creen que el triunfo será ajustado, lo suficiente como para que el Ejecutivo reciba el mensaje de que no puede hacer lo que quiera.
«Los resultados muestran que la mayoría de electores no está con el Gobierno», dijo Alberto Acosta, ex miembro fundador del partido de Rafael Correa. Sostiene que el Presidente ya sale derrotado si obtiene una victoria pírrica porque planteó la consulta popular como un plebiscito. «Él anunció una goleada y, cuando entró en pánico, recurrió a una campaña clientelar cuyo resultado no es el que esperaba».
En este contexto, la preocupación de la oposición es vigilar el recuento oficial, así como exigir una explicación sobre el supuestamente erróneo sondeo rápido de Santiago Pérez, el estudio fuente de información que el Gobierno usó para atribuirse un holgado triunfo.






