Estos insurgentes islamistas, afiliados a Al Qaeda y autores de una campaña de atentados muy sangrientos en Pakistán, ya habían amenazado con represalias contra Islamabad y sus fuerzas de seguridad, a los que acusan de complicidad en el ataque de un comando de EEUU que mató a Bin Laden hace 13 días.
Ayer al alba, en Shabqadar, un hombre que circulaba en motocicleta hizo estallar la bomba que llevaba encima en el momento en el que los cadetes, vestidos ya de paisano, se disponían a subir a los autobuses que los llevaban a casa para 10 días de permiso, explicó a la AFP Nisar Jan Marwat, el jefe de la policía de Charsada.
Luego, cuando los policías y los socorristas se habían congregado para ayudar a los heridos, otro suicida que iba en moto causó otra carnicería.
«Al menos 80 personas murieron, 69 de ellas de la Frontier Constabulary y 11 civiles», afirmó Bashir Ahmed Bilur, ministro sin cartera de la provincia de Jiber-Pajtunjwa, donde se produjo el drama. Hay más de 140 heridos y unos 40 de ellos se debaten entre la vida y la muerte.
«Es una primera acción para vengar el martirio de Osama, fue perpetrada por dos de nuestros combatientes», declaró por teléfono a la AFP Ehsanulá Ehsan, portavoz del Movimiento de los Talibanes de Pakistán (TTP).
EEUU interroga a 3 viudas
Pakistán otorgó acceso a las viudas de Osama bin Laden a EEUU, que investiga detalles de la presencia del líder de Al Qaeda en Pakistán, dijo la Casa Blanca ayer.
«Estados Unidos ha obtenido acceso a las viudas de Osama bin Laden en Pakistán», dijo el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, sin dar más detalles. Más temprano, CNN citó a fuentes estadounidenses y paquistaníes que indicaron que los servicios de inteligencia estadounidenses habían interrogado a tres de las viudas, pero que sólo habló la mayor de ellas.






