Un avión bimotor turbohélice de la firma privada argentina Sol se estrelló la noche del miércoles en una región desértica de la Patagonia (sur), con un saldo de 19 pasajeros y tres tripulantes muertos
«No encontramos a ninguna persona con vida. No hay sobrevivientes. Hay múltiples fragmentos del avión carbonizados. Todo estaba quemado y despedazado», señaló Ismael Alí, director del hospital de la localidad de Los Menucos, que participó del operativo de rescate, informa AFP.
Alí dijo que un testigo había visto «caer una bola de fuego en un terreno cercano a su vivienda», a 35 Km de Los Menucos y cerca de la despoblada localidad de Prahuaniyeu, en la provincia de Río Negro.
La compañía Sol reportó en un comunicado que «el vuelo SOL 5428, que cubría la ruta Córdoba-Mendoza-Neuquén-Comodoro Rivadavia despegó a las 20:08 locales (19:08 en Bolivia). A las 20:50 locales (19:50 en Bolivia) se estableció la última comunicación notificando que se declaraba en emergencia».
«El viaje era de un tramo de 1 hora 50 minutos y la nave tenía combustible para 3 horas 30 minutos. La aeronave partió con 18 pasajeros adultos, un menor, y tres tripulantes», indicó la empresa.
En un segundo comunicado, difundido la madrugada del jueves, la empresa sostuvo que «los bomberos han confirmado que hasta el momento no hay rastros de sobrevivientes».
«Sería temerario establecer en estos momentos cualquier motivo sobre la caída del avión», dijo horas después a la AFP el comodoro Gustavo Brea, secretario general de Junta de Investigaciones de Accidentes de la Aviación Civil (JIAAC).
Algunas versiones indicaron que el accidente se habría producido por un engelamiento (congelamiento de agua en partes sensibles del avión), aunque Brea insistió en que es temprano para dar una hipótesis y sostuvo que al final de la investigación «esa podría ser una causa secundaria o terciaria».
Hoy miembros de la Defensa Civil, policías y bomberos hoy las tareas de rescate de los
restos de los 22 muertos.
Los equipos «continúan trabajando en la zona realizando tareas de rescate de los cuerpos», indica un comunicado de la compañía argentina Sol, que operaba la aeronave estrellada en un inhóspito paraje de la provincia sureña de Río Negro, según EFE.






