La policía neoyorquina salió ayer a desmentir enérgicamente haber filtrado informaciones sobre el hallazgo de rastros de ADN de Dominique Strauss-Kahn en la ropa de la empleada de hotel que lo acusa de agresión sexual e intento de violación.
A la espera de la próxima audiencia en un tribunal de Nueva York prevista el 6 de junio, el ex director del FMI debe encontrar una residencia «definitiva» para su arresto domiciliario, ya que de momento se encuentra en un apartamento en el sur de Manhattan que pertenece a la compañía a cargo de su vigilancia y en el que sólo puede quedarse días.
Según indicó ayer a la AFP un portavoz, la policía de Nueva York no dio «ninguna información o resultado» sobre las muestras de ADN de Strauss-Kahn, luego de que dos cadenas de televisión norteamericanas y una francesa divulgaran datos al respecto el lunes.
De acuerdo con esos medios, ADN del ex patrón del FMI había sido hallado en la ropa de su presunta víctima, una empleada de hotel de 32 años que lo denunció el 14 de mayo llevando a su detención en el aeropuerto Kennedy a bordo de un avión que se aprestaba a volar a Francia.
Los resultados de las muestras tomadas a Strauss-Kahn, a la presunta víctima y en la suite del hotel Sofitel, donde tuvieron lugar los hechos, se esperaban para comienzos de la semana. La oficina del fiscal Cyrus Vance tampoco hizo comentarios sobre esta cuestión. «No se dará a conocer nada antes del juicio», dijo a la AFP un portavoz de la oficina del fiscal, Erin Duggan.






