Las autoridades de Alemania admitieron ayer tener dudas de que el brote de la bacteria E.coli que causó 16 muertos y más de mil infectados se deba a pepinos españoles importados, como había dado a entender provocando una crisis en el sector agrícola español.
Las primeras pruebas efectuadas en dos pepinos españoles revelaron la presencia de otra cepa de la bacteria E.coli enterohemorrágica distinta de la que provocó la hospitalización de más de un millar de personas, anunció la autoridad sanitaria de Hamburgo.
Los resultados de los otros dos pepinos aún no fueron divulgados. «La fuente de la intoxicación aún no ha sido identificada», declaró Cornelia Prüfer-Storcks, encargada de salud de Hamburgo. Las autoridades de Hamburgo fueron las primeras en hacer recaer las sospechas del origen de la bacteria en pepinos españoles.
España defendió con firmeza a sus agricultores y acusó a Alemania de haber actuado de forma irresponsable al realizar esas acusaciones. Madrid evaluará pedir una indemnización para resarcir a sus agricultores por el perjuicio provocado por la difusión de informes sin sustento que relacionaban a pepinos españoles con 16 muertes en Alemania, dijo el martes en la Ciudad de México, la canciller Trinidad Jiménez.
Entretanto, los médicos luchaban por detener el avance de la bacteria que se encuentra en hortalizas crudas.
El balance siguió aumentando con dos nuevas muertes, una octogenaria en el oeste de Alemania, y una mujer de 50 años en Suecia, que fue contaminada durante su estadía en Alemania. Se han registrado casos confirmados de infección o sospechosos en Suecia, Dinamarca, Reino Unido, Holanda, Francia, Suiza y Austria, y España.






