El ex jefe militar serbobosnio Ratko Mladic, acusado de genocidio y crímenes de lesa humanidad, compareció ayer por primera vez ante el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia (TPIY) en La Haya, donde alegó haber «defendido a su país».
Mladic, vestido con un traje y camisa grises, ataviado con una corbata, compareció sentado, visiblemente envejecido y más delgado, muy diferente del hombre grueso y macizo, con traje de faena militar, que fue en los años 90.
Mladic, de 69 años, fue arrestado el 26 de mayo en Serbia después de estar prófugo 16 años.
Está acusado, entre otros cargos, de genocidio, crímenes de guerra y lesa humanidad. «Soy el general Ratko Mladic» respondió al juez que le preguntaba por su identidad. «He defendido a mi pueblo y a mi país, y no a Ratko Mladic», agregó quien fuera el hombre más buscado de Europa.
Mladic está acusado en particular por su papel en la matanza de Srebrenica, la peor conocida en Europa desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, en la que fueron asesinados 8.000 musulmanes.
Mladic rehusó, sin embargo, ante el TPIY declararse culpable o no de los cargos. «Usted es un poco mayor que yo», le lanzó al presidente del TPIY. «Me gustaría leer y recibir los cargos odiosos que pesan contra mí», agregó, aclarando que quería leer el acta de acusación con su abogado.
«Necesito más de un mes para evaluar esas alegaciones monstruosas que jamás había escuchado antes», añadió Mladic. El ex general, que fue llevado el martes de Belgrado a la sede en La Haya del TPIY. El juez del TPIY decidió que Mladic volverá a comparecer el 4 de julio, cuando se le volverá a preguntar si se declara culpable o inocente.






