El gobierno alemán era blanco ayer de duras críticas por la gestión de la epidemia de E.Coli, al día siguiente de un nuevo fracaso en la identificación del vector de la bacteria que provocó en cinco semanas la muerte de 24 personas en Europa.
El gobierno alemán organizó para la mañana de hoy una reunión de crisis de ministros alemanes regionales y federales de Salud y la protección de los consumidores, indicó un portavoz del Ministerio de Salud anoche.
El Estado regional de Baja Sajonia anunció la muerte de dos mujeres, de 74 y 88 años, que tenían síntomas de un Síndrome Hemolítico y Urémico (SHU), problemas renales graves provocados por la bacteria E.Coli (ECEH). Con estas dos nuevas víctimas fatales ya son 24 los muertos en toda Europa, 23 en Alemania y una en Suecia. Un balance comunicado antes daba cuenta de 25 muertos, pero las autoridades de Baviera anunciaron que un fallecimiento no se debía a la bacteria.
El Instituto Robert Koch señaló por primera vez «un leve repliegue en la cantidad de nuevos casos», según datos transmitidos por las autoridades regionales. «Es aún muy pronto para levantar la alerta general», dijo anoche el ministro de Salud, Daniel Bahr. «Pero hay razones para ser prudentemente optimistas» y creer que «lo peor está detrás», agregó la autoridad.
Los resultados negativos de los análisis se repiten y hacen que la tarea de los científicos, que buscan el origen de esta virulenta y resistente cepa de E.Coli, sea cada vez más incierta. Los primeros análisis el lunes de parte de las 40 muestras extraídas en una granja de agricultura biológica del norte de Alemania que produce brotes germinados dieron negativos.






