Humala declaró a los periodistas que está haciendo «lo mejor» para Perú y que continuará trabajando para concretar ese objetivo, pero no quiso desvelar ni nombres ni proyectos en un futuro inmediato. Aunque nombró un equipo técnico que trabajará para encarar sus primeros 100 días de gobierno.
Tras la caída que sufrió ayer la Bolsa, los dirigentes de los gremios empresariales le exigieron a Humala que «tranquilice al mercado» anunciando el nombre del que será su primer ministro y del titular de Economía.
Sin embargo, la Bolsa de Valores de Lima se recuperó ayer y cerró la jornada con una ganancia del 6,97%, impulsada por compras de oportunidad de acciones líderes.
Ante esta situación, el expresidente Alejandro Toledo pidió que se deje a Humala trabajar «tranquilo» en la conformación de su equipo de gobierno. Toledo, que apoyó a Humala durante la segunda vuelta, indicó que las señales de confianza que los empresarios le solicitan a Humala no «solo se exigen, sino también se dan».
Posición similar le fue manifestada a Humala por el exmandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, quien se comunicó con el líder para felicitarlo y le aseguró que la desconfianza empresarial acabará disipándose.
Entretanto, el equipo técnico de Humala diseña el plan de acción para los primeros 100 días de gobierno, en los que busca poner en marcha programas sociales, reformas tributarias y avance en infraestructura, anunció el economista Daniel Schydlowsky.
Algunas de las promesas de Humala durante su campaña fueron la implementación o mejoramiento de programas de asistencia dirigidos a las familias en pobreza extrema, los ancianos que no reciben pensión y los niños que necesitan quedarse en una guardería mientras sus padres trabajan.
En tal sentido, Schydlowsky, que integra la comisión de transferencia designada ayer por Humala, explicó a la cadena estatal Tv Perú que el plan que diseña el equipo de técnicos contendrá las líneas principales para implementar programas como «Cuna Más» y «Pensión 65», entre otros.
También se anunciará «una política tributaria acorde con las ganancias de las empresas y las necesidades de la población», en alusión a las modificaciones que Humala anunció sobre el cobro de las sobreganancias mineras.
«Esto se arreglará en los próximos días porque hay minerales, y eso es muy rentable, (entonces) la idea no es destruir la minería, la idea es cobrarles razonablemente», aclaró el también exdirector del Banco Central de Reserva (BCR, ente emisor).
Gira por 4 países
El presidente electo de Perú, Ollanta Humala, inicia hoy una gira que lo llevará a Brasil, Uruguay, Argentina y Chile en una primera etapa y luego a los demás países de Sudamérica, señaló el futuro jefe de Estado en entrevista con AFP. «Hemos recibido las felicitaciones de un gran número de mandatarios de la región y hemos recibido invitaciones», dijo.
Bolivia destaca relación con Perú
La Cancillería emitió ayer un comunicado en el que destaca el buen momento por el que pasan las relaciones entre Perú y Bolivia, y espera que ese trabajo bilateral se profundice con la elección de Ollanta Humala a la presidencia del país vecino.
Tras felicitar al Gobierno de «la hermana República del Perú por el proceso electoral de Segunda Vuelta desarrollado el domingo 5 de junio de 2011, en el que primó el sentido y espíritu democrático y prevaleció la voluntad soberana del pueblo», la diplomacia boliviana destaca que «se están desarrollando verdaderas políticas de integración y cooperación entre ambos países y muestra de ello son los acuerdos suscritos en la ciudad de Ilo, el 19 de octubre en ocasión del Encuentro Presidencial» entre Alan García y Evo Morales.
«El Gobierno y pueblo de Bolivia expresa que ésta es una clara victoria del pueblo peruano, cuya voluntad estuvo en la búsqueda de una sociedad más justa, de igualdad y participativa», señala el comunicado de la Cancillería boliviana.
Excluidos de la bonanza esperan por su revancha
La llegada del izquierdista Ollanta Humala a la presidencia del Perú representa una revancha para los grandes postergados de la bonanza económica, como los indígenas andinos y amazónicos, cuyas expectativas deberán ser satisfechas por el próximo mandatario.
Humala perdió la elección presidencial el 2006 por el miedo que producía su afinidad con el socialismo estatista del presidente venezolano, Hugo Chávez, pero esta vez jugó a su favor el miedo de un regreso a los abusos de Alberto Fujimori (1990-2000), encarcelado por violaciones de derechos humanos y corrupción, en caso de la victoria de su hija Keiko.
La prioridad de Humala es repartir el crecimiento (8,7% el 2010) en uno de los países con mayores desigualdades en el mundo. Una república donde la prosperidad de Lima, una ciudad costera donde vive un tercio de los 28 millones de habitantes, ignora desde siempre al Perú del interior, de los Andes o de la Amazonía, de mayoría indígena, con altos niveles de pobreza (60% para la región andina contra 34% del total nacional).
«Es un voto de los excluidos, de la gente de los Andes y de la selva amazónica, de los cobrizos (indígenas) que se sienten apartados de la repartición de la riqueza», dice Georges Lomné, director del Instituto de Estudios Andinos (Ifea) en Lima.
Para este historiador, más que un voto de izquierda «es un voto étnico del otro Perú» con la bendición de los intelectuales.
Las élites económicas deberían haber visto venir la victoria de Humala, dice Luis Benavente, politólogo de la Universidad Católica de Lima. «El modelo liberal se ha conducido en el Perú con mucho autoritarismo, con falta de concertación política, con mucha imposición. Es un modelo liberal que cree en la libertad económica pero no cree en una verdadera libertad política», explica.
Ese modelo «ahora está obteniendo la cosecha de lo que ha sembrado en ese tiempo», añade.






