La Casa Blanca dijo ayer que es «un acto de provocación» el anuncio del gobierno de Irán de que prevé producir uranio enriquecido al 20 por ciento en una nueva instalación y que además planea triplicar su producción y exhortó a Teherán a «reexaminar» su decisión.
«Estamos preocupados por las intenciones anunciadas por Irán de continuar reforzando su programa de enriquecimiento (nuclear), en violación de sus obligaciones internacionales», declaró el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de EEUU, Tommy Vietor.
Irán anunció ayer que va a producir uranio enriquecido al 20 por ciento en su nueva instalación de Fordu, cerca de la ciudad santa de Qom, 150 kilómetros al sur de Teherán, y a triplicar su capacidad de producción, pese a la presión y las sanciones internacionales decididas en la ONU contra su plan nuclear.
«Bajo el control de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA), este año vamos a transferir nuestras actividades de enriquecimiento de uranio al 20 por ciento de la planta de Natanz a la de Fordu y triplicar nuestra capacidad de producción», dijo el jefe del programa nuclear iraní, Fereydun Abasi Davani, en el sitio internet de la red de la televisión estatal iraní.
«Cuando hayamos aumentado nuestra capacidad de producción en Fordu, dejaremos de enriquecer uranio al 20 por ciento en Natanz», agregó Abasi Davani.






