Peck recibió su DNI en un acto a las puertas de la sede del Ejecutivo argentino, donde Fernández inauguró un helipuerto con el nombre de Roberto Mario Fiorito, caído en la guerra de las Malvinas.
El acto ocurre un día después de que Fernández pidiera ante el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon —de visita en Argentina—, que Inglaterra dialogue sobre la soberanía de las islas, en cumplimiento de resoluciones.
En una postal llamativa, Peck escoltó a la Presidenta, quien habló del reclamo argentino de soberanía de las islas que desde 1833 están bajo dominio británico.
A su lado, también como escolta, el hombre que hace casi tres décadas se enfrentó cuerpo a cuerpo con su padre, Terry Peck, en la batalla de Monte Longdon.
Se trata de Miguel Savage, quien con los años se hizo amigo de Terry. «¿Cómo voy a estar yo allí, si va a ser un homenaje a uno de los que cayeron luchando del otro lado?», preguntó Peck, cuando fue invitado al acto de ayer.
«James, los que caen luchando por lo que creen, por lo que defienden y por su bandera merecen honor y recuerdo, cualquiera sea el lado del que hayan caído», le contestó Cristina Fernández, quien luego destacó la decisión del artista de «hacerse argentino».
Ex jefe naval británico reclama presupuesto
Los recortes presupuestarios de las Fuerzas Armadas dejan a Gran Bretaña en situación difícil para defender las islas Malvinas de otro ataque argentino, dijo Sandy Woodward, el comandante que lideró la flota naval enviada por Londres en 1982 al Atlántico Sur, hace 29 años.
«Con las cosas como están tendremos serias dificultades para defender lo que sea que esté más allá del English Channel» (el Canal de la Mancha), añadió en un artículo publicado por el diario Daily Mail.
Woodward citó la falta de un portaaviones y un debilitado apoyo estadounidense a la soberanía británica como las carencias de Gran Bretaña. Y sin esos recursos «no tendríamos ninguna esperanza», dijo.






