Los altos precios de los alimentos están cambiando los hábitos alimenticios de la población mundial, a menudo para peor, según un sondeo llevado a cabo en 17 países, incluidos Brasil, México, Guatemala y España, que fue divulgado por la ONG Oxfam International.
Más de la mitad de los sondeados (53%) respondieron que no comían lo mismo que hace dos años, antes de la actual crisis alimentaria, y casi cuatro de cada 10 personas que señalaron cambios en su dieta los atribuyeron a la escalada de los precios de los alimentos, según este sondeo elaborado por la empresa especializada GlobeScan.
En México, por ejemplo, 65% de los encuestados dijeron haber cambiado sus hábitos alimenticios y el 54% de entre ellos lo atribuyeron a cuestiones económicas. Del 61% que señalaron no comer lo mismo que hace dos años en Guatemala, 48% también lo achacaron a los precios, lo mismo que 34% del 55% que cambiaron de dieta en Brasil y el 45% del 46% que lo hicieron en España.
«Nuestras dietas están cambiando rápidamente y para mucha gente es un cambio hacia peor. Una enorme cantidad de personas, especialmente en los países más pobres, está reduciendo la cantidad o la calidad de la comida que consumen debido al aumento de los precios de los alimentos», dijo Jeremy Hobbs, director ejecutivo de Oxfam.






