«Amado Boudou es el hombre que me va a acompañar para que juntos nos sometamos a la consideración de la voluntad popular», afirmó el sábado la Jefa de Estado durante un convocante acto en la quinta presidencial de Olivos, en las afueras de Buenos Aires, al que acudieron ministros, gobernadores, alcaldes y funcionarios.
Procedente de las filas de la derechista Ucedé, el economista de 47 años designado como candidato a vicepresidente, dio un vuelco en su perfil político al convertirse en uno de los «leales» funcionarios de la Mandataria.
En los últimos días había desfilado casi una decena de posibles aspirantes a la vicepresidencia en la fórmula del Frente para la Victoria, fracción del Partido Justicialista, liderado por Fernández desde el fallecimiento de su esposo y antecesor, Néstor Kirchner (2003-2007), en octubre.
Así, la carrera electoral con miras a las elecciones tiene ya ocho fórmulas inscritas que pelearán por la presidencia argentina, siete de ellas integradas por opositores a Fernández, favorita en los sondeos.
Entre los postulantes a la presidencia con mejor imagen se ubica el diputado de la opositora Unión Cívica Radical (UCR) Ricardo Alfonsín, hijo del expresidente Raúl Alfonsín (1983-1989), acompañado en la fórmula por el economista Javier González Fraga.






