Los observadores coinciden en que la enfermedad del Presidente venezolano y su convalecencia en Cuba, alejado de la vida pública desde hace tres semanas tras haber sido operado de un absceso pélvico en La Habana, deja claro que el Jefe de Estado es el motor de la política venezolana.
«Muestra el carácter personalista del régimen político, que reposa sólo en Chávez. Su presencia y sus declaraciones movilizan a sus partidarios y detractores, y su ausencia deja a la política sin vocero que fije la agenda», dijo a la AFP Ángel Álvarez, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Central de Venezuela (UCV).
Dentro del oficialismo, la enfermedad de Chávez, de 56 años, ha mostrado que no existe una generación de relevo que pueda llenar el vacío que un día puede dejar este Mandatario con personalidad arrolladora, carisma indiscutible, fuerte conexión con el pueblo y notable influencia regional.
«Chávez es imprescindible en este momento y esto debe ser una alerta. Convencidos de que al Presidente le queda mucho tiempo en la política, ese tiempo debe invertirse en construir una generación de relevo que continúe este proyecto político más allá de un liderazgo», declaró a la AFP Nicmer Evans, columnista y profesor de Teoría Política en la UCV.





