El fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI), Luis Moreno Ocampo, considera que el «entorno cercano» de Muamar Gadafi puede ayudar a detener al dirigente libio, aplicando la orden de detención emitida contra él y, por de pronto, la OTAN avisa que no es cosa suya.
«El entorno cercano a Gadafi es la primera opción. Pueden ejecutar las órdenes de arresto: deben elegir entre ser parte del problema y correr el riesgo de ser perseguidos, o pueden ser parte de la solución», declaró el fiscal argentino en conferencia de prensa en La Haya.
El lunes, la CPI emitió órdenes de detención por crímenes contra la humanidad contra el coronel Gadafi, su hijo Saif Al Islam y el jefe de los servicios de Inteligencia Abdalá Al Senusi. «Libia tiene la responsabilidad principal de ejecutar las órdenes de arresto», afirmó Moreno Ocampo.
Libia, como miembro de la ONU, debe plegarse a la resolución del Consejo de Seguridad del 26 de febrero que «especifica que las autoridades libias deben cooperar plenamente» con la Corte, añadió. La OTAN sí se alegra de la orden emitida por la CPI, pero asegura que su aplicación no es de su incumbencia.
«La orden de arresto es otra señal de la comunidad internacional al régimen de Gadafi: a saber, que su lugar está ante un tribunal y no en el poder en Trípoli», afirmó la portavoz Oana Lungescu. «No le corresponde a la OTAN ejecutar esa orden, le corresponde a las autoridades competentes», dijo.






