Riesgo de bancarrota «inmediata» de Grecia, peligro del euro y de la economía mundial: Europa ha enarbolado el mensaje del miedo para que el Parlamento griego asuma sus responsabilidades en la votación del plan de austeridad.
El Parlamento griego tiene previsto votar hoy o mañana el paquete de medidas que prevé recortes de 28.400 millones de euros para 2015 y privatizaciones por 50.000 millones de euros adicionales para reducir la deuda del país, que es más del 150% del PIB.
El plan es «la única forma de evitar default (impago) inmediato» de Grecia y «no hay plan B», aseguró ayer el comisario europeo de Relaciones Económicas, Olli Rehn. Y mientras se debate el plan miles de personas cumplieron la huelga de 48 horas y se manifestaron en las calles.
Ante esa tensión, Italia espera la decisión griega para encarar ajustes y en España la oposición insiste con adelantar las elecciones presidenciales. La crisis griega amenaza con desestabilizar a otras economías de la zona euro e incluso el funcionamiento de la Unión Monetaria.





