Los países del Mercosur respaldaron ayer en la cumbre que se celebra en Asunción el reclamo de Argentina para que el diferendo sobre las Islas Malvinas con Gran Bretaña se mantenga en un nivel diplomático, en medio de una escalada verbal.
«Agradezco a los países del bloque haber expresado el interés regional en que la situación de las Islas (…) alcance una resolución de conformidad con las Naciones Unidas», declaró el canciller Héctor Timerman durante su participación en lugar de la presidenta Cristina Fernández, quien no fue a la cita por razones médicas.
«Argentina nunca dejó de manifestar su intención de negociar» a pesar de la «sistemática negativa del Reino Unido», afirmó el ministro, en medio de una nueva escalada verbal entre ambos países sobre la soberanía de las Malvinas.
Los presidentes de los países miembros y asociados del Mercosur se congratularon del crecimiento económico de la región el año pasado y se comprometieron a «alentar el desarrollo» del bloque, en el comunicado divulgado ayer al cierre de la 41ª Cumbre.
Además de destacar «la consolidación de la región como uno de los mercados más atractivos», los mandatarios se comprometieron a «alentar el desarrollo económico con inclusión social, a través de la reducción de la pobreza».
Los gobernantes destacaron la necesidad de reflexionar sobre «cómo enfrentarán las oportunidades y desafíos que presenta en el escenario internacional».
Participaron los presidentes de Brasil, Dilma Rousseff; Paraguay, Fernando Lugo, y de Uruguay, José Mujica; el canciller de Argentina, Héctor Timerman, y el ministro de Energía de Venezuela, Rafael Ramírez, en representación del mandatario Hugo Chávez.






