En su mensaje del jueves por la noche Chávez, de 56 años, reconoció haber cometido el error de desatender su salud por años. Con un semblante sombrío, explicó que a inicios de junio en Cuba se le detectó un tumor cancerígeno que fue extirpado con éxito.
Abatidos por la noticia, pero confiados en que serán testigos del regreso triunfal de un líder fortalecido, partidarios del presidente Hugo Chávez salieron ayer a las calles para apoyar al Mandatario en la lucha que libra contra el cáncer, informa AFP desde Caracas.
Jóvenes, viejos, niños, milicianos, amas de casa, trabajadores: los simpatizantes de Chávez no escatimaban optimismo al hablar de su líder. Reunidos en una plaza de la emblemática barriada caraqueña del 23 de Enero, todos reconocían, sin embargo, estar golpeados por la noticia.
«Anoche lloré por mi presidente», confesó ayer a la AFP Lady Hernández, una ama de casa de mediana edad que se reconoce como una «chavista fanática». «Él es ágil, robusto, pero anoche lo vi delgado, decaído. Dios tiene que darnos la dicha de que Chávez regrese», añade Hernández, miembro de un grupo de mujeres que se beneficia de programas sociales para amas de casas.
Imágenes con el rostro de Chávez se repiten sin cesar en las calles de esta urbanización popular del oeste de Caracas con reconocido corazón chavista.
Sin embargo, las muestras de apoyo no sólo son en su país, la agencia EFE recoge muestras de solidaridad expresadas por autoridades y líderes de América.
«Claramente esto es un asunto personal, pero le deseamos una pronta recuperación», declaró ayer a EFE William Ostick, portavoz del Departamento de Estado de EEUU para asuntos del Hemisferio Occidental, quien puntualizó que «esto no cambia nada» en la relación bilateral con Venezuela.
El portavoz adjunto del Departamento de Estado de EEUU, Mark Toner, manifestó en su comparecencia diaria que su gobierno no está preocupado por la posibilidad de que la ausencia de Chávez perjudique la estabilidad.
El presidente de Perú, Alan García, con el que Chávez ha mantenido agrios encontronazos, le manifestó ayer «una gran simpatía» al hacer votos, también, para que supere el cáncer. Afirmó que en los últimos tiempos ha logrado desarrollar con Chávez «una relación cercana, humana y fraternal».
El mandatario colombiano, Juan Manuel Santos, que antes de llegar a la Presidencia, en agosto del 2010, también tuvo sus más y sus menos con Chávez, pero después logró recomponer las relaciones bilaterales, le expresó hoy «toda» su solidaridad en un comentario en su cuenta Twitter.
El Gobierno argentino le envió también un mensaje de aliento al Jefe de Estado venezolano. El vicepresidente boliviano, Álvaro García Linera, declaró ayer que está seguro de que el Mandatario venezolano «sabrá remontar esta nueva adversidad».
Surgen nombres de ‘sucesores’
Mientras difundían ayer imágenes en las que se ve al mandatario Hugo Chávez trabajando en La Habana con su canciller Nicolás Maduro, su hermano Adán Chávez y un jefe militar, en Caracas surgen nombres de posibles sucesores del gobernante convaleciente de dos operaciones. Entre los nombrados están su propio hermano, el canciller Maduro, el Vicepresidente Elías Jaua, el exvicepresidente Diosdado Cabello y la hija del Jefe de Estado María Gabriela Chávez.
El hermano del Mandatario gana protagonismo
Adán, el mayor de los cinco hermanos del presidente de Venezuela Hugo Chávez, no habla casi nunca. Pero cuando lo hace, dice cosas como esta: «Sería imperdonable limitarse tan solo a lo electoral y no ver los otros métodos de lucha, incluso la lucha armada, para obtener el poder; que es el instrumento indispensable para aplicar y desarrollar el programa revolucionario».
Con estas palabras, hace una semana, Adán Chávez convirtió en noticia nacional un simple encuentro provincial con militantes del partido de Gobierno. A partir de ese discurso, también comenzó a ser considerado como el eventual sucesor de Hugo Chávez, en caso de que el Presidente no se recupere de la enfermedad que lo mantiene hospitalizado desde hace 22 días en La Habana y alejado del poder.
Adán Chávez Frías tiene 58 años, un año y tres meses más que el gobernante venezolano, y es el gobernador del terruño familiar: el Estado llanero de Barinas.
Es ingeniero de profesión y fue el único de los hermanos Chávez que de joven se interesó en la política. Mientras Hugo soñaba con convertirse en beisbolista, Adán militaba en el Partido de la Revolución Venezolana durante las décadas de 1970 y 1980.
En esa época, Adán le enseñó a Hugo el lenguaje de la izquierda, con la idea de que el cadete se convirtiera en un infiltrado en las Fuerzas Armadas de Venezuela.






