Los analistas advierten que en caso de ‘default’, su país se hubiera aislado
Economistas griegos alertaron de que la nueva ayuda financiera de Europa y el FMI a su país supone la «última oportunidad» para que el Gobierno emprenda reformas radicales, ya que de lo contrario el país engrosará las filas del «Tercer Mundo».
«Ésta es la última oportunidad para Grecia», escriben 19 académicos de referencia desde Nueva York, Fráncfort o Londres,incluido el premio Nobel del 2010, Christopher Pissarides, en una carta abierta publicada el viernes por el diario griego en lengua inglesa Athens News.
En caso de default de la deuda, Grecia habría sufrido «pobreza y aislamiento por décadas», aseguran. El primer ministro griego, el socialista Giorgos Papandreou, con su escueta mayoría, se empleó a fondo para que el Parlamento votara el miércoles y jueves a favor de su draconiano plan de ajuste, en medio de violentas manifestaciones.
Ahora, el Ejecutivo tiene que recomponer «la encharcada disfuncionalidad de la economía» y erradicar «a la corrupción rampante», para evitar «convertirse en un país pobre». Según Costas Bakouris, responsable de las campañas anticorrupción de Transparencia Internacional en Grecia, «uno de cada de 10 hogares griegos está implicado en incidentes de corrupción», casi tanto como el sector privado o en el público.
Es crucial para el impulso reformador «un sistema tributario eficiente y justo para todos, incluidos los asalariados, hombres de negocios y profesionales», cumpliendo la promesa de que se reducirán los impuestos sólo cuando se haya hecho el trabajo, escriben los economistas.
La crisis griega se desató en octubre del 2009 cuando el gobierno de Papandreu reveló que el déficit dejado por los conservadores no era el 6% sino el 12,7%. En mayo del 2010 Atenas acordó un plan de rescate de 110.000 millones de Euros que no fue suficiente y para ampliarlo la UE y el FMI exigieron el programa actual que implica austeridad y privatizaciones.
«Espero y rezo para que prevalezca la lógica y el Gobierno acelere las reformas», dijo a la AFP. Grecia «nunca debería haber entrado en la Eurozona… los griegos timaron y decepcionaron», dice el exministro de Finanzas alemán Theo Waigel, arquitecto del Pacto del Euro.






