El plan de ajuste presupuestario que el Gobierno italiano pretende aprobar hoy en el Parlamento cuenta con la oposición de algunos miembros del partido del primer ministro, Silvio Berlusconi.
En el seno del Pueblo de la Libertad (PDL), el partido de Berlusconi, se está llevando a cabo una recogida de firmas, promovida por el colectivo de abogados y notarios, para protestar contra una supuesta norma que contiene el plan de austeridad que suprime los colegios profesionales.
«Más allá de la molestia que esto comportaría, tendría efectos negativos inmediatos porque saltaría el mecanismo fundamental de alimentación de las cajas de los colegios y nos encontraríamos con 1,6 millones de profesionales obligados a tocar las puertas de las arcas del Estado», dicen en un comunicado diputados del PDL.
Esa no es la única norma que está generando malestar en las filas de la formación del jefe del Ejecutivo, y algunos miembros del PDL se están rebelando contra otra medida que supuestamente hace incompatible el cargo de parlamentario con el de alcalde o presidente de provincia, lo que afectaría en la actualidad sólo a 6 y 9 diputados.
Algunos miembros del partido de Berlusconi han asegurado que están dispuestos a mantenerse en su oposición al plan de ajuste si esas dos supuestas normas no son retiradas, por mucho que ello haga caer al actual ministro de Economía, Giulio Tremonti.






