La presión se acentuaba ayer sobre el Congreso y la Casa Blanca, que consideran las últimas iniciativas para elevar el techo de la deuda, antes de la fecha límite del 2 de agosto, a fin de evitar una moratoria.
La Casa Blanca dio a entender ayer, por primera vez, que aceptaría un incremento a corto plazo del techo de la deuda, durante el tiempo que permita acordar un plan más amplio.
«El Presidente (Barack Obama) dijo claramente que no apoyaríamos un incremento a corto plazo del límite de la deuda» por parte del Congreso, recordó su portavoz Jay Carney en su encuentro diario con los periodistas.
«Lo que queremos decir con eso es que no apoyaríamos un acuerdo a corto plazo si no hay un acuerdo más amplio» que incluya una reducción del déficit, agregó.
El portavoz anunció más tarde en su cuenta Twitter que «el Presidente se reunirá con el presidente (de la Cámara baja John) Boehner y el líder (de la mayoría Eric) Cantor hoy (miércoles) en la Casa Blanca a las 17.00», en un nuevo intento por romper el estancamiento de las negociaciones.
Andrew Tilton, economista del Goldman Sachs, se pregunta si el bloqueo político no está «afectando a la economía» de EEUU.






