El autor confeso de los crímenes de Oslo, Anders Behring Breivik (32), ha comparecido ante el juez y ha reconocido haber participado en el doble atentado aunque en esta ocasión ha reconocido que hubo «dos células más» que le ayudaron. La juez, Kim Heger, le ha imputado dos cargos por terrorismo y ha ordenado investigar sobre estos supuestos colaboradores, informa el periódico español El Mundo.
El acusado, por su parte, ha reconocido que participó tanto en la colocación del coche bomba en Oslo como en el tiroteo de la isla Utoyah, y que lo hizo para «salvar a Noruega y al norte de Europa de la amenaza marxista y musulmana», agrega El Mundo.
«El detenido aseguró (ante el juez) que necesitaba perpetrar estos atentados para salvar a Noruega y a Europa occidental de los musulmanes y del marxismo cultural», aseguró una portavoz del juzgado de distrito de Oslo en una comparecencia ante los medios tras la comparecencia del detenido ante el juez instructor, según EFE.
Breivik explicó que con su acción buscaba «limitar» las posibilidades futuras del Partido Laboral (PA) noruego de acceder al poder, así como mandar una «señal fuerte» que «no pueda ser malinterpretada».
El sospechoso de los ataques que dejaron 76 muertos el viernes en Noruega (tras una explosión que afectó a edificios gubernamentales en Oslo y un tiroteo en un campamento en la isla de Utoeya, en las afueras de la capital) permanecerá ocho semanas en prisión preventiva, de las cuales cuatro en aislamiento total, después de haber reconocido los hechos pero sin declararse culpable, informó el lunes el tribunal de Oslo, acota AFP.
«La investigación debe seguir sin que el acusado influya en ella», ha añadido el juez, quien para ello ha decretado el aislamiento total (sin visitas ni acceso a medios de comunicación) de Anders Behring Breivik, según El Mundo.
Además, ha señalado que el objetivo de los ataques era «enviar una señal fuerte ante la actuación del Partido Laborista, que ha permitido que Noruega esté bajo la amenaza de colonización de los musulmanes». También ha asegurado ante el juez que «el viernes pagaron el precio que debían pagar».
La audiencia ha sido cerrada, sin la presencia de medios, contrariamente a la intención del detenido de dar repercusión mediática a su declaración. Se esperaba que se declarara no culpable.
Esta es la primera vez que se acusa a alguien en Noruega de crimen de terrorismo, una figura que se introdujo en la reforma del código penal tras los atentados del 11 de septiembre.






